El manto

El manto

CUIDADOS DEL MANTO

Al igual que existen gran variedad de razas, hay muchos tipos de manto.

Según el color:

Simple: Un solo color de manto

Compuesto: Distintos tonos de color

Binaria: Pelos grises con negros o blancos

Overos: Pelos rojos y blancos

Pío: Capa blanca con manchas de algún color(negra, roja o naranja)

Arlequín: manchas grandes negras, sobre fondo blanco

Moteado: Con motas

Atigrado o Berrendo:

Ruano: Pelo negro, blanco y rojo

Danés:

Tricolor Manto blanco con manchas negras y rojas

Por largura: Pueden ser raso o corto, semilargo y largo

Por textura: Lanoso, sedoso, áspero…

Por forma: liso, ondulado, rizado…

PARTICULARIDADES:

Dálmata: nace blanco, con el tiempo le aparecerán las manchas

Bobtail: De cachorro sus manchas son negras, más tarde serán grises

Puli: Cordeles que parecen rastas, que llegan hasta el suelo

Perro si pelo Mexicano y Perro crestado chino: Solo tienen pelo en la cabeza, pies y punta de la cola

Algunos perros necesitarán corte de pelo, por ser lanosos o simplemente por estética.

El manto largo necesita cepillados muy frecuentes y debemos bañar al perro con mayor frecuencia que el manto sedoso.

Los perros de manto lanoso tienen la ventaja que al no mudar no llenan la casa de pelos, pero si necesitan recortes periódicamente para mantenerse en buen estado.

El manto liso es el que menos cuidados necesita, no necesita cortes y los baños con menos frecuencia, basta con un cepillado en la época de muda con cepillo de cerdas o caucho.

En los perros de pelo corto, los baños son menos necesarios, aunque suelen necesitar arreglos de peluquería

CEPILLADO:

Un buen cepillado consigue eliminar el 50% de la suciedad de su manto.

Para quitar el barro de las patas, esperaremos a que se seque y cepillaremos con energía. En la mancha de grasa aplicaremos polvos de talco y cepillaremos.

EL BAÑO

La higiene del perro resulta necesaria incluso cuando el pelo del animal parece no requerir cuidados especiales. Cualquier raza debe lavarse con regularidad, la frecuencia de esta depende de las condiciones de vida del animal (lugar donde vive, su color de manto, el champú utilizado, si se tumba en la calle…)

La calidad de un buen champú debe tener una buena capacidad detergente, máxima tolerancia cutánea, efecto acondicionador de pelo y piel, viscosidad óptima, transparencia cristalina u capacidad nacarada. Es deseable que el desecamiento de la espuma se dé a partir de los 3 minutos, no debe generar volumen excesivo de espuma.

La piel del perro es bastante más fina que la nuestra, y su pH se encuentra entre 6 y 7´2 , el de la piel humana entre 5 y 6. El 95% de su cuerpo está cubierto de pelo, mientras que el nuestro solo un 5%. Por lo que nuestro champú no sirve para ellos.

Los champús específicos para un color de manto específico solo son efectivos si se usan regularmente, no dan resultado usándolo una única vez. El peluquero debe asesorarte sobre como utilizarlos.

El uso de desenredantes puede facilitar el trabajo del peluquero, pero su uso también debe ser consultado al veterinario, pues puede ser más perjudicial que beneficioso.

Cosas a recordar antes del baño de nuestro perro:

  • No bañar más de una vez al mes
  • Utilizar productos específicos para perros
  • Enjabonar y aclarar dos veces para un mejor resultado, y evitar que queden restos de jabón que podrán originar graves trastornos dérmicos.
  • Proteger oídos y ojos del jabón. Si ha entrado jabón en los ojos, rápidamente aclararemos con agua tibia
  • Secar al animal con toalla y secador. Evitando que queden humedades. Y evitar cambios bruscos de temperatura.
  • El agua debe estar a unos 39 º C
  • Vaciaremos los sacos anales

Comenzamos el baño:

1º Podemos colocar una alfombra de goma en el suelo de la bañera, para que el animal no resbale. Si el animal no está acostumbrado a bañarlo, mejor será atarlo. Le cepillaremos antes para eliminar el pelo muerto, ahorrando tiempo y esfuerzo. . Le pondremos algodón en los oídos para evitar que le entre agua y sacuda la cabeza salpicándonos.

2º Empaparemos el manto y aplicamos el champú repartiéndolo con la manopla por todo el cuerpo. Frotaremos codos, ano, el interior de las patas y las barbas. Si es necesario lo enjabonaremos nuevamente hasta que quede bien limpio.

3º Le aplicaremos el suavizante en caso de que nuestro perro tenga el pelo largo y enredado.

4º Aclararemos todo el cuerpo con agua. Y escurriremos el pelo de cabeza a patas. Dejar que se sacuda un par de veces (soplándole en la oreja le incitaremos a ello).

5ª Le secaremos con toalla y secador grande de aire tibio o caliente. Ahora le escurriremos el pelo con la toalla, pero sin restregar mucho para no enredarlo. Mientras le secamos con el secador le iremos peinando así permitiremos que el aire llegue hasta la piel del perro y así se secará antes.